1.-

Fue extraño, más bien, insólito; tu tan tu y yo tan no yo.

Batas blancas, un cigarro compartido y una vista que no recordaba, con el mejor error cometido pero inocuo.

Lo bueno es que no queda tiempo para la última vez, siesta sin manos y una mentira peor que verdad, como pocas veces.

Lo sé.

No quiero estar lucido, quiero encontrar momentos.

Algo violento siente esta noche en el centro,

suspiros como siempre un poco fríos que seducen, la bohemia va y recorre amores de aquellas luces.